CURSILLOS MIL

miércoles, 22 de julio de 2009
Verano. Calor. 35 grados a la sombra. Julio.

La gente pretrabajadora, en situaciones como esta, se dedica a pasar sus mañanas en la playita, hacer una buena siesta nada más comer, salir a media tarde a tomar algo a alguna terracita a la sombra, y pasar sus noches sin preocupaciones ni ataduras.

La gente estudiante, en situaciones como esta, se pasa todo el mes de julio haciendo cursos para conseguir esos créditos que le faltan para terminar la carrera. Ese es mi caso, lo malo de encontrarse en la línea que separa al estudiante del licenciado; los últimos créditos hacen falta y una va como loca haciendo cursos que ofrecen créditos de libre opción, además de buscar una fuente de aprendizaje más allá de los conocimientos que te ofrece la carrera, y de servirte a nivel curricular.

Son buenos, pero Dios! como cuestan a estas fechas, cuando ya llevas 10 meses esforzandote entre semana y prácticamente todos los fines de semana. Menos mal que en las aulas podemos disfrutar de un aire acondicionado que, aunque se desregula algunas veces y nadie sabe como va exactamente, nos hace recordar el invierno y el verano, y pasar de estación a estación en un abrir y cerrar de ojos.

Hoy he empezado el cuarto curso del mes de julio; justo ayer terminé el tercero. Se trataba de un curso llamado Emociones y Conducción, en el que, de nuevo se demostró la importancia que tienen las emociones en nuestra vida, y dentro de ella, en la seguridad vial; 20 horas de curso que me encantaron, porque disfruté de la compañía de un profesor que ya me había dado clase hace pocos meses, y que ya en su dia me encantó. Además, el viernes pasado me invitó a asistir como observadora a un programa que realiza el instituto INTRAS de sensibilización vial en la puerta de una discoteca, cosa que no quise desaprovechar y al que asistí durante cerca de dos horas, donde pude observar muchas formas de comportarse, muchos estilos, muchos líderes y muchos sumisos, impregnados todos ellos en diferentes dosis de alcohol y aceptando a su manera la lentitud del tiempo de reacción en comparación a la rapidez con la que responderían en una tasa de 0.00. Que viva la individualidad.

El curso de hoy pinta bien, aunque se me ha hecho un poco aburrido. Se trata de ejercer de Super Nanny, básicamente; intervención en problemas infantiles cotidianos, lo que viene siendo aplicación de condicionamiento clásico puro, uno de los grandes temas de la carrera.

En fin; trabajo más que un trabajador que realiza media jornada laboral y pretendo cumplir con mis obligaciones sociales, porque aunque muchas veces lo olvidamos, en los ratos libres una se quita el papel de psicóloga y le gusta interaccionar con aquellos que le esperan tras un largo dia, como todo el mundo... esta noche, cena a las 22h con personas que empiezan a ser importantes; mañana toca ponerse morena y la llegada del fin de semana se presenta con ánimo de descansar y de pasar horas en familia; dos santos que celebrar propiciarán una paella de la que no pienso dejar ni grano de arroz, pues en esa compañía, la comida sabe mejor.

Si es que, ni en las vacaciones, tengo tiempo de descansar...

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